Las láminas de metal revestidas se utilizan ampliamente en decoración arquitectónica, paneles de electrodomésticos y paneles de pared prefabricados debido a sus ventajas como fuertes propiedades decorativas, resistencia a la corrosión y fácil limpieza. Para garantizar una unión fuerte entre la película y el sustrato metálico, se requiere un proceso de laminación específico para lograr una unión compuesta de alto rendimiento. Pretratamiento de la superficie: el aceite y las impurezas se eliminan de la superficie de la lámina de metal, comúnmente utilizando métodos de limpieza química o aspiración para mejorar la adhesión. Impresión de películas: La película plástica se preimprime en color de acuerdo con los requisitos del cliente para lograr efectos visuales como vetas de madera, vetas de piedra y textura de tela. Laminación por prensa en caliente: la lámina de metal y la película se alimentan entre rodillos calentados superiores e inferiores, donde se fusionan a alta temperatura y presión (aproximadamente 200 °C). Monitoreo de calidad: el sistema detecta automáticamente problemas como burbujas, delaminación y decoloración en las láminas recubiertas y proporciona retroalimentación en tiempo real para ajustes de parámetros. Recorte y rebobinado de películas de desecho: los sobrantes se recortan y reciclan. Las hojas revestidas terminadas se rebobinan o cortan según las especificaciones. El proceso de laminación de láminas metálicas revestidas ha desarrollado varias vías técnicas maduras, que garantizan de manera efectiva la resistencia de la unión y la durabilidad entre la capa de película y el sustrato metálico.
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2025-12-02